Buscar este blog

miércoles, 10 de marzo de 2010

CAPACITÁNDONOS FRENTE A LOS SISMOS

ESTRUCTURA INTERNA DE LA TIERRA
La mayor parte del conocimiento sobre el interior de la Tierra se debe al estudio de la propagación de las ondas sísmicas, las cuales nos permiten medir indirectamente algunas propiedades físicas (densidad y constantes elásticas) del medio a diferentes profundidades. Por sus propiedades físicas la Tierra se divide en: corteza, manto y núcleo, ver Figura 1. La corteza es la parte exterior de roca, su espesor varía de 20 a 100 Km. en los continentes, y unos 6 Km. en los oceános. La zona que separa a la corteza del manto se conoce como discontinuidad de Mohorovii. El manto tiene un espesor de aproximadamente 2,900 Km., el 45% del radio terrestre. Su composición química es muy parecida a la de la corteza, silicatos, pero por las condiciones de presión y temperatura el material es más denso y tiene un comportamiento plástico. El manto se divide en manto superior e inferior. Una segunda discontinuidad denominada de Gutenberg separa el manto del núcleo. El núcleo tiene un radio de 3,400 Km. aproximadamente, un poco más del 50 % del radio terrestre. Su composición química es de níquel (Ni) y hierro (Fe), la temperatura a esta profundidad se estima entre 4,000C a 5,000C. Por su estado físico el núcleo se divide en: núcleo externo, líquido, responsable del campo magnético terrestre; y núcleo interno en estado sólido. La Teoría de Placas Tectónicas propone que los primeros 100 Km. de la superficie terrestre se comportan como un material rígido, quebradizo y poco denso, denominado litósfera. Esta descansa sobre una capa de material más denso y fluido denominado astenósfera. La litósfera no es una capa contínua, está fragmentada en varios bloques o placas que se mueven con velocidades del orden de varios cm/año, ver Figura. El movimiento relativo entre las placas produce roces y deformaciones en los bordes o límites entre las placas, y es principalmente allí donde se localizan la mayoría de terremotos, volcanes y cadenas montañosas. La dirección del movimiento relativo y la composición de las placas determinan las características del límite o contacto entre las mismas, que son de tres tipos fundamentales: divergente o generación de corteza; convergente o destrucción de corteza y transcurrente o conservación de corteza. fUENTE: INSTITUTO SISMOLÓGICO DE C.A. GAT.

No hay comentarios: