Una cuestión ética
Analizando las declaraciones de políticos, candidatos, los que se dicen expertos, organizaciones y otros de altos linajes lingüísticos que escriben desde el poder, he llegado a la conclusión que en Chile una persona mayor de 45 años es; “vieja o antigua”.
No importa su experiencia, especialidad, magíster, doctorados y premios caseros; somos viejos.
Y tal apreciación, no tiene que ver con que los jóvenes puedan o deban, ocupar puestos de trabajos. Todo lo contrario, estamos orgullosos, de sus progresos.
La situación sí se puede tornar dramática, cuando estas personas denominadas “viejas”, no tienen además una calificación profesional, porque significa que serán desplazadas hoy y mañana.
No puede ser que una persona mayor de 45 años, sea discriminada de tal manera en la sociedad chilena, porque dichas eventuales actitudes atentan contra los derechos humanos y laborales.
¿Se imagina usted que tenga que jubilar o pensionarse por esta situación?
Recibiría un promedio de 200 mil pesos al mes. Es de locos, no alcanzaría ni para el papel higiénico, que no es poco decir.
En otros países de gran desarrollo social, económico y cultural de Europa las personas mayores tienen un tratamiento especial porque son respetados, como seres humanos, que han brindado su vida por la familia y la sociedad en que les correspondió nacer.
Siempre que tuve la oportunidad de contratar personal en mi vida trabajo privado y público, intenté hacer una mezcla interesante entre personas de distintas edades, situación que produjo grandes beneficios a las organizaciones.
Por eso, usted si tiene esa bendición, no se olvide de sus hermanos, padres, amigos, profesionales y de todos los chilenos que son mayores de 45 años y están sin trabajo.
Caso contrario, como en los peores tiempos, la mitad del país estará en serio riesgo laboral a corto plazo. Porque junto a los cesantes actuales y los mayores de 45 años, se deberían crear más de 2 millones de nuevos puestos de trabajo y tal meta, es inalcanzable.
¡No a la discriminación laboral por edad en Chile!
Es antiética y el que no tiene ética, no tiene, moral.
lunes, 25 de enero de 2010
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1 comentario:
! Cuánta razón!
Abismante ha sido leer Revista Sábado del Mercurio el día 23/01/2010.
Título "LOS SEBASTIÁN BOYS"
No digo, ni pienso que sea malo dar oportunidad a los jóvenes, muy por el contrario; sin embargo, eso no es óbice de reconocer méritos a quienes, aún mucho podemos hacer en nuestro país.
Leí en aquel artículo la siguiente frase " son tecnócratas, con posgrados y sin la carga histórica del pasado”.
No discuto la tecnocracia; se requieren personas con alta especialización en los temas pues las sociedades son cada vez más y más complejas obligando a una permanente innovación de conocimientos y especializaciones. Es así, incluso los jóvenes tecnócratas deben hacerlo; pues las sociedades mutan cada segundo.
La experiencia, unida a los continuos estudios de perfeccionamiento da a los “viejos” un amplio prisma permitiendo proyectar soluciones centradas. La experiencia y conocimientos de “los ancianos” (respetados en otras latitudes) no sólo se obtiene en las aulas universitarias, así sean nacionales, Bostoniales, Chicagoniales o Harvardniales o cualquieriales Lo ideal es la mixtura de especialización y experiencia. Eso, a mi entender se obtiene con la vida misma, esa vida que va generando historia, por ende bases sólidas, "antierrores"; soy una convencida LAS CARGAS HISTÓRICAS DEL PASADO SON FUNDAMENTALES PARA CONSTRUIR EL FUTURO.
Estoy, muy de acuerdo con usted, nuestra sociedad está envejeciendo, somos muchos "los viejos " que tenemos "cuerda para rato" que aún y día a día, nos perfeccionamos, modernizamos y digitalizamos.
Estamos integrados en el crecimiento académico, obteniendo una y otra especialización con el fin de mantenernos vigentes.
Me pregunto, esta fiebre de "desechemos a los viejos" debe significar ¿Que nos repleguemos a los cuarteles de invierno? Y, dejemos que nuestros idearios se anquilosen.
Uno mi voz a la suya en protesta...
Tengo 55 años y mucho por hacer.
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